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Marriage Catalyst

A Growing Relationship with God is the Catalyst for Building a Great Marriage.       
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Saturday, March 16, 2013 Posted by Marcel Sanchez | 0 comments

La Hora de la Oscuridad


Del mismo modo, también se burlaban de él los principales sacerdotes, los escribas, los fariseos y los ancianos. Decían: «Salvó a otros,pero a sí mismo no puede salvarse. (Mateo 27:41-42)

Era una hora muy oscura y extraña. Fue marcada por incredulidad, tortura y derrota. Fue un momento de gran tristeza. Para los discípulos, fue como que el tiempo se paralizó. Era la hora de la oscuridad. El ultimo capítulo en la vida y ministerio de Jesús estaba llegando a un fin abrupto. Era el momento que muchos de los líderes religiosos estaban esperando. Era el momento de su triunfo. La victoria estaba cerca. La conquista total estaba asegurada. Era prácticamente el tiempo de celebrar. Los líderes religiosos casi podían probar el sabor de la victoria dentro de su alma. Este hombre que se anunciaba como el Mesías ahora recibiría lo que se merecía por blasfemar contra Dios—la muerte.

La muerte de Jesús se realizó con engaño, fuerza y violencia. Esta muerte dio evidencia de la gran presencia de la maldad y la falta de espiritualidad verdadera en el corazón del hombre. La cruz era el símbolo de muerte. Cuando colgaban a una persona en la cruz, no sobrevivían. Aunque la persona fuera muy fuerte, no había manera de escaparse de la furia de la cruz. La cruz representaba la muerte segura de un criminal. Se asumía que los que morían en la cruz eran culpables de los cargos de los que se les acusaban. La cruz era una de las formas más crueles de morir para la humanidad. No era algo que alguien quería encontrar en su futuro.

Aunque fue construida para un criminal, en la cruz colgaron a nuestro Rey y Salvador. Los Fariseos tenían la razón en su conclusión. Jesús no pudo salvar Su vida y salvarnos del pecado. Tenía que ser uno o el otro. Si Él hubiera salvado Su vida, hoy estaríamos perdidos por nuestros pecados. Jesús ofreció Su vida como un sacrificio por nuestros pecados. La hora de la oscuridad fue difícil pero temporal. La resurrección fue gloriosa y eterna. El autor escribe, “Fijemos la mirada en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo que le esperaba sufrió la cruz y menospreció el oprobio, y se sentó a la derecha del trono de Dios” (Hebreos 12:2).

Repase: Abra su Biblia y lea Mateo 27:41-54

Reflexione: En oración, considere lo siguiente: ¿Cómo sería mi vida hoy si yo estuviera en la oscuridad? ¿Cuáles áreas de mi vida antigua tienen que morir pronto?

Responda: En oración, pregunte, “Señor, ¿que tengo que cambiar a la luz de estas verdades? ¿Qué pasos debo tomar?”

Saturday, March 16, 2013 Posted by Marcel Sanchez | 0 comments

The Hour of Darkness


So also the chief priests, with the scribes and elders, mocked him, saying,
“He saved others; he cannot save himself.” (Matthew 27:41-42)

It was an unusually dark hour. Marked by unbelief, torture and defeat, it was a time of great sorrow. For the disciples, it was a time that would almost stand still. It was the hour of darkness. The final chapter on the life and ministry of Jesus was coming to an abrupt ending. It was the moment many of the religious leaders hoped for. It was their hour of triumph. Victory was near. Total conquest was certain. It was almost time to celebrate. The religious leaders could almost taste this great achievement in the palate of their soul. This self-proclaimed Rabbi and Messiah would finally get what he deserved for blaspheming their God—death.

The death of Jesus would come about deceitfully, forcefully and violently. It would give evidence to the great presence of evil and lack of true spirituality in the hearts of men. The cross was the symbol for death. When someone hung on a cross they did not survive. No matter how strong a person was there was no escaping the fury of the cross. The cross meant the death of a criminal.

It was assumed that those who died on the cross were guilty of the charges made against them. The cross was one of the cruelest forms of death known to mankind. It was not something anyone hoped to find within his or her future. It was built for a criminal, but on it hung our Savior and King. The Pharisees were correct in their conclusion. Jesus was unable to simultaneously save his life and save us from our sins. It was either one or the other. If he saved his life from the punishment of our sins, we would be lost today. We would remain in spiritual darkness. Jesus voluntarily offered his life as a permanent sacrifice for your sins. The hour of darkness was difficult, but temporary. The resurrection was glorious and eternal.

Looking to Jesus, the founder and perfecter of our faith, who for the joy that was set before him endured the cross, despising the shame, and is seated at the right hand of the throne of God. (Hebrews 12:2)

Read: Open your Bible and read Matthew 27:41-54

Reflect: Prayerfully consider the following: How would my life be today if I remained in darkness? What areas of my old self need to die for Christ to live?

Respond: In prayer, ask, “Lord, what do I need to change starting today as a result of these truths? What action steps should I take?”